A quién no le sobra por ahí un recuerdo de un viejo amor. Una exposición los exhibe.
¿Qué enviaría? ¿Las fotos que se tomaron juntos, las cartas en las que se juraban amor eterno, los pétalos secos de la última rosa que le envió o, tal vez, la copia autenticada del acta de divorcio?
Dos artistas croatas -que fueron pareja y ya no lo son- iniciaron hace unos meses una muestra de los objetos que les recordaban su amor y, en vista del éxito que tuvieron al mostrarla a sus conocidos, decidieron ampliarla a todos aquellos que quisieran hacer sus aportes.
De esa forma, Olinka Vistica y Drazen Grusbic cuentan hoy con una muestra de 300 objetos -desde anillos, pasando por osos de peluche, y hasta fotos- que juiciosamente han organizado y con la que actualmente recorren diferentes países de Europa.
La exposición, inaugurada en abril de este año, se llama 'Museo de las Relaciones Rotas' y por estos días se puede ver en Berlín (Alemania), aunque pronto partirá hacia otros destinos entre los que se cuentan Francia, Italia y España.
Para Zvonimir Dovrovic, curador de la muestra, lo maravilloso de la exposición es que incluye una variedad de objetos, la mayoría de ellos acompañados de leyendas, que definitivamente hablan del amor y el desamor entre los seres humanos.
"Hay un frasco que dejó un muchacho y que contiene las lágrimas que él juntó después de cuatro años de una relación", dijo Dovrovic al sitio web de la BBC.
Pero la muestra también incluye objetos menos románticos (ver recuadro) que los despechados del mundo han ido donando o prestando a los gestores del museo.
Al entrar al lugar la primera cosa con la que se encuentran los visitantes es un hacha, que a pesar de que pertenece a una pareja que se separó bastante disgustada, no fue usada para nada distinto que romper los muebles del apartamento que compartía y que ninguno de los dos quiso conservar.
"El proyecto ha tenido un éxito enorme. Recibimos todo tipo de aportes del mundo entero, de Gran Bretaña, Francia, Italia, India, Vietnam, malasia, Japón, Corea, Estados Unidos y otros países", aseguró Vistica, una de las creadoras.
Las edades de quienes hacen las donaciones también son muy variadas. Según los creadores, cuentan con aportes desde jóvenes de 16 años hasta adultos de 60. La obra expuesta más antigua es una caja de recuerdos de una abuela cuyo esposo, Karlo, se ahogó en 1920, según reporta el periódico El Mundo de España.
El museo tiene también una sección virtual en la que los usuarios que se registren en www.brokenships.com pueden enviar fotos, correos electrónicos y revisar los objetos donados a la muestra por otros. Todo en nombre del amor, o, mejor, del desamor
TOMADO DEL TIEMPO.COM.CO